Es una de las dudas más comunes en las finanzas personales: tienes algo de dinero extra cada mes y no sabes si usarlo para pagar deudas o ahorrar. La respuesta no es única; depende sobre todo del costo de tus deudas y de qué tan protegido estás ante un imprevisto. En esta guía te damos un método claro para decidir entre pagar deudas o ahorrar, con ejemplos pensados para Colombia.
Por qué no es una decisión de todo o nada
Mucha gente cree que debe elegir entre pagar TODO a las deudas o ahorrar TODO. La realidad es más equilibrada: casi siempre la mejor estrategia combina las dos cosas según tu situación.
La clave está en comparar dos números:
- Cuánto te cuesta la deuda (su tasa de interés efectiva anual).
- Cuánto te rendiría el ahorro o la inversión (la rentabilidad que obtendrías).
Si tu deuda te cuesta más de lo que rendiría tu ahorro, pagar la deuda es matemáticamente lo mejor. Si tu deuda es muy barata, puede tener más sentido ahorrar o invertir en paralelo.
Paso 1: arma un mini fondo de emergencia
Antes de atacar las deudas con todo, asegúrate de tener un colchón mínimo, por ejemplo un mes de gastos básicos. ¿Por qué? Porque si surge un imprevisto y no tienes nada ahorrado, terminarás endeudándote otra vez, normalmente con la tarjeta de crédito que es la deuda más cara.
Ese mini fondo rompe el círculo. Guárdalo en un lugar líquido y seguro; te explicamos las mejores opciones en dónde guardar tu fondo de emergencia y puedes estimar el monto con la calculadora de fondo de emergencia.
Paso 2: ataca las deudas caras primero
Una vez tienes el mini colchón, prioriza las deudas con tasas altas. En Colombia, las más costosas suelen ser:
- Tarjetas de crédito y avances en efectivo.
- Cupo rotativo y compras a plazos con interés alto.
- Créditos de tipo "gota a gota" (paga lo que sea para salir de ahí).
Estas deudas pueden acercarse a la tasa de usura, el techo legal de interés que vigila la Superfinanciera. Ninguna inversión segura te va a rendir tanto, así que pagarlas equivale a una "rentabilidad garantizada" igual a su tasa.
Para ordenar el pago, existen dos métodos clásicos que explicamos en cómo salir de deudas:
- Avalancha: pagas primero la deuda con la tasa más alta. Ahorra más intereses.
- Bola de nieve: pagas primero la deuda más pequeña. Da motivación rápida.
Paso 3: compara tasa de deuda vs rendimiento del ahorro
Aquí está el corazón de la decisión. Pregúntate: ¿la tasa de mi deuda es mayor o menor que lo que rendiría mi dinero ahorrado o invertido?
- Deuda cara (tasa alta): paga la deuda. Es casi imposible que una inversión segura supere esa tasa.
- Deuda barata (tasa baja, por ejemplo un crédito de vivienda o estudiantil): puede convenir ahorrar o invertir en paralelo, sobre todo si tu inversión podría rendir más a largo plazo.
No todas las deudas son iguales. Distinguir entre deudas buenas y deudas malas te ayuda a ver cuáles atacar con urgencia y cuáles puedes manejar con calma.
Un ejemplo sencillo
Imagina que te sobran $300.000 al mes. Tienes una tarjeta con una tasa muy alta y, por otro lado, una cuenta de ahorros que rinde poco. Pagar la tarjeta es claramente mejor: cada peso que abonas te "ahorra" esa tasa altísima. En cambio, si tu única deuda fuera un crédito de vivienda barato, dividir ese excedente entre el abono y una inversión tendría más sentido.
Paso 4: divide tu excedente si tiene sentido
Una vez cubiertas las deudas caras, no tienes que esperar a estar 100% libre de deudas para empezar a construir patrimonio. Puedes dividir tu excedente mensual, por ejemplo:
- 70% a abonar a la deuda restante.
- 30% a ahorrar o invertir.
Esto te mantiene avanzando en dos frentes y te da el hábito de ahorrar. Si quieres entender la diferencia entre simplemente guardar y hacer crecer tu plata, lee ahorro vs inversión y descubre el efecto del interés compuesto cuando empiezas temprano.
Preguntas frecuentes
¿Qué pago primero si tengo varias deudas?
Después de tener un mini fondo de emergencia, ataca la deuda con la tasa de interés más alta (método avalancha) para ahorrar más dinero. Si necesitas motivación, empieza por la deuda más pequeña (bola de nieve). Lo importante es ser constante con los abonos.
¿Tiene sentido ahorrar si todavía debo en la tarjeta de crédito?
Solo el mini fondo de emergencia inicial. Más allá de eso, mientras tengas saldo en la tarjeta —una de las deudas más caras— casi siempre rinde más abonar a esa deuda que ahorrar, porque ningún ahorro seguro supera esa tasa.
¿Y si mi deuda tiene una tasa baja, como un crédito hipotecario?
Con deudas baratas puede convenir ahorrar o invertir en paralelo, ya que tu dinero podría rendir más que el costo de la deuda a largo plazo. No hay obligación de prepagar una deuda barata si ese dinero trabaja mejor invertido.
¿Cómo sé cuánto me cuesta realmente una deuda?
Fíjate en la tasa efectiva anual y en cuánto pagas de intereses cada mes. Puedes simular distintos escenarios de pago con la calculadora de crédito para ver cuánto te ahorras al abonar más.
Recuerda que esto es información educativa, no asesoría financiera. ¿Quieres ver cómo crecería tu dinero si en lugar de gastarlo lo invirtieras? Practica sin riesgo en el simulador de bolzi y prueba la calculadora de crédito para planear tus abonos.